lunes, 2 de agosto de 2010

El mes árido

Es Agosto. Mi memoria tiene vacío este mes. No hay plantas ni música, no corre el aire y el calor viene del suelo. Ignoro a todo el que me habla, me hago sordo y mudo y cínico. Bebo agua con hielo y los miro deshacerse. No soy nada ni quiero ser del mundo. No tolero la piedad ni la benevolencia para nadie cuando el sol está más alto. Aguanto el calor imaginándome fuego, más calor, sufriendo más y regocijándome en el sofoco irrespirable. Mi piel brilla marrón, tierra mojada y sal del mar adentro y apacible.

El mes árido. La noche sale viva y ya cansada del refugio. Soy el mismo hombre de hace quince años, el mismo egoísta y soberbio que a veces se emborracha y baila sin saber lo que baila. Las mismas cosas que se secan con el tiempo. Soy el mismo hombre, y podría ser bueno o ser malo, o simplemente, uno que se acuesta en la cama con la ventana abierta y sin brisa, dejando de ser, adormecido y consumido.

1 comentario:

iRiSë dijo...

Yo sólo sé que da gusto volver a leerte en tu línea.